Señor de la Piedad
Hermosa Iglesia Parroquial fue demolida en su nave principal quedando solamente la fachada, el coro y la torre, para hacer una ampliación que dio como resultado el edificio actual con su monumental Cúpula.
La obra fue comenzada el año de 1946 por el Señor Cura don Heriberto Ortega y concluida el año de 1959 por su sucesor Don Estanislao Alcaraz, Arzobispo emérito de Morelia. El primer diseñador de esta obra fue el ingeniero Salvador Gutiérrez, continuando el proyecto el Arquitecto y Sacerdote Don Pedro Castellanos, y terminando el Arquitecto don Vicente Mendiola. De este proyecto sólo se conservan algunos dibujos destinados a la traza de cimientos, alzados de muros, ornamentación de Altares y construcción de la Cúpula. Como Ingeniero residente, estuvo al cuidado de la construcción el Ing. José García Castillo.
A él se debió la oportuna corrección de cálculo y el refuerzo de pilares de la enorme cúpula, cuando ésta se vio en peligro de desplomarse antes de terminar la construcción. El sucesor del Señor Cura Alcaraz, el Padre José Olalde, tomó a su cargo la terminación del edificio y la minuciosa ornamentación de bajos relieves que ostentan las pilastras del altar mayor. La ampliación de la parroquia produjo la más entusiasta participación que ha conocido la población de la ciudad y de los ranchos. Gracias a ella se sostuvo el enorme costo de la obra. Y además constituyó uno de los movimientos sociales de mayor fuerza que vivió La Piedad en los 250 años de ser Parroquia, dando como resultado el fortalecimiento de los lazos sociales entre todos los sectores de la población y facilitando los nuevos planes de un desarrollo económico local que se tradujo en un enriquecimiento generalizado por medio de la porcicultura, cuando la rebocería decayó y casi se extinguió. En este impulso de re conversión económica tuvo particular influjo el liderazgo social de Don Estanislao Alcaraz. El nuevo templo, construido hace 261 años, queda como un símbolo de este auge social y económico de La Piedad.