Señor de la Piedad
El nuevo Templo fue construido para servir de Parroquia y Santuario del Señor de la Piedad en los años de 1741 a 1750, en las afueras del pueblo, dando lugar a un crecimiento de la traza urbana con lo que se llamó "el barrio nuevo".
Fue un hermoso edificio de estilo plateresco del cual quedan actualmente sólo la fachada y la torre. Es la Parroquia actual en el centro de la Ciudad.
Este suntuoso Templo fue costeado también por el dueño de la hacienda de Santa Ana Pacueco, que entonces era el capitán Don Pedro Pérez de Tagle, vecino de la ciudad de Puebla, casado con la marquesa de Altamira, Doña Ana María Núñez de Villavicencio.
El autor de la primera historia de La Piedad, doctor Don Agustín Francisco Esquivel y Vargas describe así la obra de Don Pedro Pérez de Tagle: Entró en cuentas consigo, y fiando a la Providencia divina la consumación de la obra, mandó a Celara por oficiales, juntó los operarios de sus haciendas, y con algunas faenas y ayuda de vecinos, en diez años escasos trabajando solo en los veranos, reservando el más tiempo para el cultivo de las haciendas y ejercicios del campo, se vio levantada una fábrica de pulida simetría de cincuenta y cinco varas de claro, en cinco bóvedas y los tamaños correspondientes, una curiosa y fornida torre de mampostería sobre un cubo de diez y ocho varas, y sobre éste el sotabanco de cuatro varas. Sigue el primer cuerpo con siete, el segundo con cinco y el tercero con cuatro, y de la cornisa de éste a la interinilla otras cuatro varas. Hácen lo hermoso claro en cada cuerpo cuatro ventanas con cuatro pilares moldeados por dos caras con sus capiteles y resaltos. En la coronilla su Cruz y veleta, que a su mayor pulidez no se ahorró el trabajo costoso de conducirla desde Puebla. Afianza a un lado del cubo un macizo caracol". (El Fénix del Amor, cap. XVIII).
Don Pedro murió en Puebla en el mes de marzo del año de 1749, sin haber visto completamente acabada la obra que se bendijo en solemne ceremonia el jueves santo, 26 de marzo del siguiente año de 1750.